De Gazeo a tu mesa

Productos artesanos. Recetas propias. Sabor de siempre.

Garilore

Del horno del pueblo, a tu mesa

Hay sabores que nos acompañan desde siempre. El olor de un bizcocho recién hecho, una bandeja de rosquillas sobre la mesa o el pan saliendo del horno.

En GARILORE elaboramos cada día dulces y panes artesanos inspirados en las recetas, los ingredientes y las costumbres de nuestro entorno rural.

Trabajamos despacio, con las manos y con respeto por cada producto. Horneamos en el pueblo y salimos al encuentro de nuestros clientes en mercados, ferias y puestos de diferentes pueblos y ciudades.

Garilore

Recién salidos del horno

Cada jornada comienza en nuestro obrador, preparando una variedad de productos artesanos para llevarlos después a nuestros puestos.

Tartas de queso

Cremosas, suaves y horneadas hasta conseguir ese equilibrio entre un interior delicado y una superficie ligeramente tostada.

Magdalenas rellenas

Tiernas, esponjosas y con un corazón que sorprende en cada bocado.

Bizcochos

Recetas sencillas y reconfortantes, con el sabor de los desayunos y meriendas de toda la vida.

Rosquillas

Variadas, artesanas y llenas de tradición. De esas que empiezas probando y terminas compartiendo.

Galletas

Crujientes o tiernas, elaboradas una a una con ingredientes reconocibles y mucho cuidado.

Pasteles y tortas

Diferentes formas, sabores y rellenos para disfrutar de la repostería artesana en cualquier momento.

Pastel vasco

Una elaboración de raíces tradicionales, con una masa delicada y un interior lleno de sabor.

Pan

Pan hecho en el pueblo, con tiempo, oficio y respeto por uno de los alimentos más sencillos y esenciales de nuestra mesa.

Garilore

Elaborado como antes

GARILORE nace de una forma de vivir.

Somos una pareja criada en un entorno rural, entre huertas, cocinas familiares, hornos encendidos y recetas que han pasado de una generación a otra.

Conocemos el valor de hacer las cosas con tiempo, de elegir bien los ingredientes y de cuidar cada elaboración. Por eso, nuestro obrador no es una fábrica. Es un lugar donde amasamos, rellenamos, horneamos y terminamos cada producto con nuestras propias manos.

No buscamos producir más. Buscamos hacerlo mejor.

Garilore

Nuestra manera de hacer las cosas

Buena materia prima

Todo empieza por los ingredientes. Seleccionamos materias primas de calidad porque creemos que un buen producto no necesita artificios. Harina, huevos, mantequilla, leche, frutos secos, frutas y otros ingredientes escogidos por su sabor y su calidad. Lo natural se nota. Y se saborea.

Recetas propias

Cada producto de GARILORE tiene nuestra manera de entender la repostería y la panadería. Partimos de recetas tradicionales, recuerdos familiares y sabores conocidos, pero los trabajamos hasta encontrar nuestro punto: una textura, un relleno o una combinación que haga cada elaboración realmente nuestra.

Inspiración tradicional

Miramos al pasado para seguir creando. Nos inspiran los hornos de pueblo, las sobremesas largas, las fiestas populares, las meriendas de antes y esas recetas sencillas que siempre apetece volver a probar. Tradición no significa quedarse quieto. Significa saber de dónde vienes.

Garilore

Del pueblo a los mercados

Encendemos el horno en el pueblo, elaboramos cada producto en nuestro obrador y cargamos nuestras bandejas para salir a la carretera.

Nos encontrarás en mercados, ferias y puestos de distintas localidades, llevando nuestros panes y dulces allí donde la gente se reúne, conversa y compra de otra manera: mirando el producto de cerca y conociendo a quien lo ha preparado.

Nos gusta explicar lo que hacemos, recomendarte nuestros favoritos y escuchar qué sabores quieres volver a encontrar la próxima vez.

Porque para nosotros vender no consiste solamente en entregar un producto.

Consiste en compartirlo.